Empezamos a darle a las lenguas
Hoy el Pleno de las Cortes de Aragón ha tomado en consideración la Proposición de Ley de Lenguas presentada por el Grupo Parlamentario Socialista (el blog del Grupo Parlamentario CHA explica lo que ha pasado). O sea, que las Cortes hacen suya la iniciativa y, ahora, empezará su tramitación parlamentaria: se abrirá el plazo de enmiendas, las presentadas se debatirán en Ponencia y, después, en Comisión y, finalmente, el texto resultante se debatirá y votará en el Pleno. Es importante entender que no habrá una votación conjunta sobre la totalidad del texto –no se votará sí o no a la ley-, sino que se votarán, uno a uno, sus artículos y las enmiendas no admitidas previamente en Ponencia o Comisión.
Tiempo habrá para hablar sobre el contenido de la proposición de Ley y sobre los éxitos o sobresaltos de su tramitación parlamentaria. Hoy me voy a limitar a intentar desmontar un par de tópicos, que seguiremos oyendo los próximos meses.
- “No es posible que la Ley de Lenguas declare la cooficialidad porque el Estatuto no dice nada al respecto”
No es cierto. Ya hay un precedente: el aranés, o, mejor dicho, la lengua occitana denominada aranés en Arán. El nuevo Estatuto catalán de 2006 lo declara oficial en Cataluña, pero el Estatuto de 1979 se limitaba a afirmar que el habla aranesa será objeto de enseñanza y protección; no se establecía la cooficialidad. Sin embargo, la Ley 16/1990, de 13 de julio, sobre el Régimen Especial del Valle de Arán, estableció que el aranés es oficial en el Valle de Arán. El Tribunal Constitucional (único competente para ello) no ha declarado la inconstitucionalidad de esa declaración legal de cooficialidad sin mención previa en el Estatuto. Entonces, ¿por qué no puede hacer lo mismo una Ley aragonesa con relación al aragonés y el catalán?
- “El Institut d’Estudis Catalans no puede ser la autoridad lingüística para el catalán hablado en Aragón”
¿Por qué? Su sección filológica ejerce las competencias normativizadoras no sólo en Cataluña, sino también en las Islas Baleares. Y, fuera del Estado español, en el Principado de Andorra o en el Departamento francés de los Pirineos Orientales. Hay que recordar que el IEC fue creado en 1907 por la Diputación Provincial de Barcelona pero, mediante Real decreto 3118/1976 (sí, sí: 1976), el Estado español otorgó reconocimiento oficial al Institut d’Estudis Catalans como corporación académica, científica y cultural [...] cuyo ámbito de actuación se extenderá a las tierras de lengua y cultura catalanas, y aprobó sus Estatutos.
Sobre el chapurreau ya hablé una vez. Me niego a volver a hacerlo, que no tiene que ser nada bueno para la salud mental.
3 comentarios hasta ahora
Replica

Hola otra vez!
Yo creo que el problema está en la denominación de “catalán” a la lengua que se habla en Cataluña, Valencia, Baleares,zonas de Aragón occidental,zonas del sur de Francia, parte de Cerdeña o también en Andorra.
Personalmente no me molesta que se le llame “catalán”, pero a mucha gente si, de hecho en Valencia hay numerosos problemas con respecto a esto, llegando incluso a afirmarse que el “valenciano” es una lengua distinta, etc. De hecho, hace unos meses salió un artículo divertidísimo en el periódico franquista “Las provincias”, firmado por un “arqueólogo” de la Diputación de Valencia, que afirmaba que “el valenciano desciende directamente de la lengua íbera y es más cercano a ésta que a lenguas como el catalán o el alemán”. Bueno, bueno….semejantes burradas están institucionalizadas en Valencia y tenemos que aguantar animaladas como que la carrera de Filología catalana no esté homologada. Numerosas asociaciones de profesores, estudiantes, sindicatos, etc, pusieron una denuncia en el Tribunal Superior de Valencia frente al Conseller d’Educació por esta razón y el Sr de la Rúa, juez y amigo personal del “Sr” Camps la ha desestimado(como también desestimó y archivó el caso Gürthel). Vamos, que el festival de la lengua en Valencia llega a límites cómicos, lo que creo que demuestra una gran inmadurez cultural, desgraciadamente.
Compartimos una lengua y deberíamos estar orgullosos, ya que es un vestigio de nuestro pasado. Un pasado no sólo heroico, sino riquísimo culturalmente. Y si es el Institut d’Estudis Catalans el que tiene que velar por su conservación, no creo que sea ningún drama, no estamos hablando de un tema territorial, sino cultural y la cultura tiene que estar por encima de todo lo demás.
Me parece muy bien que el Gobiero de Aragón quiera velar y cuidar una de sus lenguas, eso demuestra que Aragón es una tierra rica culturalmente y proyectada al futuro.
Más besicos!
Hola Pepe.
Muy interesante lo que apuntas sobre el tema de la cooficialidad y más concretamente, el caso del aranés. Me surgen algunos planteamientos y me ha hecho pensar.
En fin, que tenemos que compartir un café y hablar de este tema.
Un abrazo.
Sergio
[...] Empezamos a darle a las lenguas Publicado 08/10/2009 Archivado en: Ley de Lenguas | Comentarios (2) [...]